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¿Cómo cambiar el mundo con una canción? La historia de Smells Like Teen Spirit.

¿Cómo cambiar el mundo con una canción? La historia de Smells Like Teen Spirit.

El legado de Nirvana y la búsqueda de la próxima revolución musical


El rock está muerto es una frase que se ha puesto de moda desde hace algún tiempo y que los medios nos han estado repitiendo durante los últimos años. Es innegable que no ha habido una gran revolución dentro el rock que redefina el género y que se haya apoderado de la conciencia del público en esta última década.

La música basada en la guitarra ha desaparecido en la mayoría de las listas de éxitos de Spotify, YouTube, Deezer, etc. El hip-hop, el pop, el reguetón y todo lo que conlleve sonidos digitales hechos en un programa de audio son la nueva fuerza dominante.

Muchos de estos artículos y vídeos que hablan sobre la muerte del rock piensan que en un futuro tiene que haber una reorganización del género. Un nuevo sonido que hará que el rock vuelva a ser culturalmente relevante como lo fue años atrás.

En pocas palabras, necesitamos otro Nirvana y otro ‘Smells Like Teen Spirit’; pero ¿qué hizo que esta canción fuera tan importante y un punto de quiebre en la historia del rock?

Pongámonos en contexto: Para finales de los 80 lo mainstream en el rock era el Glam Metal. Un estilo con solos de guitarra extendidos, de canciones largas donde las bandas y sus estilos de vida eran de mucho exceso.

Dioses del rock como Bon Jovi, Guns N ‘Roses, Motley Crue, Van Halen y Aerosmith eran los dueños del mundo, sin oposición. Visualmente hubo un enfoque abrumador en la auto-imagen, que coincidía y combinaba bastante con la música que era superficial y a menudo con corrientes sexistas.

Para la gente que no se preocupaba tanto en la imagen, si no más en la música y que eran de un estilo un poco más clandestino o underground, esta no era su onda. Su imagen y estética les indicaban que esta música no era para ellos.

Sin embargo, al otro extremo de esa corriente aparece en Aberdeen, Washington, una banda llamada Nirvana, formada en 1987, el mismo año donde el Glam Metal estaba en su apogeo, el mismo año del debut del Appetite For Destruction de los Guns n Roses.

Dos años más tarde, lanzaron su álbum debut, Bleach. Un disco rudimentario, distorsionado y deforme que estaba enormemente influenciado tanto por Black Sabbath como por The Beatles. El año siguiente firmaron con el sello Geffen Records y comenzaron a trabajar de la mano.

Nadie se imaginaba en ese momento que con una canción que saldría años después esta banda cambiaría la historia del rock para siempre. Prácticamente, de la noche a la mañana, la escena grunge de Seattle pasó de ser un movimiento underground o de nicho a convertirse en el movimiento del rock definitorio de los noventa del cual se sigue hablando hasta el día de hoy.

Bandas como Poison, Cinderella y Ratt dejaron de estar de moda en ese momento. Warrant, que había tenido un gran éxito con ‘Cherry Pie’ en 1990, fue eliminado por su sello en 1992 porque no sonaban lo suficiente a Nirvana.

Las bandas desconocidas que sonaban vagamente a Nirvana o que eran de Seattle firmaron contratos con los principales sellos discográficos. Nevermind de Nirvana sacó a Michael Jackson de la cima de la lista de Billboard de EE. UU.

La marca de grunge de Nirvana era una nueva ola de una mente más obstinada y terca, la encarnación comercial del espíritu del “Do It Yourself” inclusivo del punk. Música sencilla al alcance de todos. No necesitas pasar incontables horas practicando escalas para tocar ‘Smells Like Teen Spirit’. Son cuatro acordes como máximo.

Kurt Cobain les decía a millones de músicos frustrados y aficionados: «¡Pueden hacer esto!» Aunque, claro, hubo bandas antes con la misma filosofía rudimentaria y ninguna de ellas tuvo la misma relevancia que tenía Nirvana.

Cobain era un anti-Van Halen. Un opuesto total, un giro de 180 grados. ‘Teen Spirit’ es engañosamente simple en estructura. En esencia, es una gran canción pop con una gran producción de canciones pop tontas cortesía del productor Butch Vig. Sus influencias son una mezcla de dinámicas subterráneas ruidosas y silenciosas de los Pixies, la intensidad desigual del punk, combinada con los riffs chugga-chugga que se han comparado con ‘More Than A Feeling’ de Boston.

Y aunque es posible que quieras dividir toda la canción en sus partes más esenciales, hay algo increíblemente primordial en ‘Teen Spirit’. La batería golpea, el bajo vibra y este pequeño hombre rubio grita como si estuviera exorcizando a un demonio. Es rock en su estado más puro, reconfigurado y reempaquetado para la Generación X, claro.

¿Sobre qué estaba cantando Kurt?

Cobain en muchas ocasiones confesó que nunca hubo un significado intencionado y esto, de alguna manera, solidificó el estado de himno de ‘Teen Spirit’.

Se trata de lo que quieras que se trate.

La historia cuenta que Kurt, mientras estaba borracho con la cantante de Bikini Kill, Kathleen Hanna, pasó la noche pintando las calles con eslóganes feministas. Después de regresar a la habitación del motel de Kurt, Kathleen escribió: «Kurt smells like teen spirits» por todas las paredes.

Kurt pensó que esto sonaba como otra llamada a las armas con eslóganes, pero de hecho es una referencia a Tobi Vail, la baterista de Bikini Kill que estaba saliendo con Kurt en ese momento y solía usar desodorante Teen Spirit.

Kathleen estaba insinuando que Tobi lo había marcado con su olor. Kurt no se enteraría de que Teen Spirit era un desodorante hasta un par de meses después del lanzamiento de la canción.

En pocas palabras, la canción es una pizarra en blanco para ser su himno, sea cual sea su intención. Nirvana escribió mejores canciones, pero ‘Smells Like Teen Spirit’ siempre será por lo que todo el mundo los recuerde.

Esta canción fue ese momento perfecto en el que todo el mundo se detuvo y dijo: «¡Esto es increíble!».

Ha habido momentos desde entonces en los que han ocurrido puntos de inflexión similares, pero, en definitiva, menores. Nada en la misma escala. El rock ha vuelto a ser parte del underground donde la gente normal, la gente de a pie, no lo escucha.

Fuera de la corriente principal, del mainstream, podemos experimentar con música extraña, nueva y de confrontación sin el temor de que la música no sea lo suficientemente comercial.

Probablemente Kurt pudo haber sido más feliz en esta década. No tendría que ser la voz de una generación. Simplemente tocaría para quien quiera escuchar. Como gritó una vez un Dios del Rock: “With the lights out, its less dangerous”.



 

 

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